Durante el invierno con las bajas temperaturas nuestro sistema inmunológico está expuesto a más riesgos
Las frutas y hortalizas son una fuente básica de vitaminas,
minerales, fibra y una gran variedad de sustancias bioactivas con propiedades
antioxidantes muy potentes que actúan como un refuerzo para la salud,
fortaleciendo las defensas de nuestro organismo frente a las enfermedades más
comunes. Dentro de la larga lista de frutas destacan los cítricos
ricos en vitamina C, sustancia antioxidante por excelencia que estimula el
sistema inmunitario fortaleciendo la acción de los glóbulos blancos. La papaya,
las fresas, las bayas, el tomate y el kiwi también presentan una elevada
cantidad de vitamina C con todos sus beneficios para la salud. Además algunas
sustancias bioactivas presentes en el pimiento, el pepino y el tomate, como el
licopeno y otros carotenoides, parecen ejercer un papel importante en la
prevención frente al cáncer. Los vegetales de color verde intenso, como las espinacas,
acelgas o el brócoli contienen ácido fólico, que además de ser importante para
prevenir la anemia, juega un papel vital en la formación del feto en sus
primeras semanas. Además estas verduras contienen un antioxidante muy potente,
la vitamina E. Por otra parte, las hortalizas y frutas de coloración
anaranjada, como la zanahoria, la calabaza, la papaya o el mango son muy ricos
en provitamina A, antioxidante de los mas importantes junto a la vitamina C y Además de las vitaminas antioxidantes, existen otras
sustancias que parecen tener propiedades
saludables para nuestro organismo, como los que acompañan al ajo, la cebolla y
el puerro, cuyo consumo habitual parece intervenir en el control de presión
arterial y el colesterol. Lo mismo ocurre con las antocianinas, pigmentos que
colorean las frutas y hortalizas de morado como las uvas, las ciruelas, la
berenjena, las bayas o la col lombarda cuya acción parece que puede mejorar la
circulación y prevenir el riesgo de que
se formen coágulos. Las frutas y hortalizas son los alimentos antioxidantes naturales
por excelencia, junto con los frutos secos y los aceites vegetales de oliva y
girasol. Conociendo las propiedades que las acompañan podremos adecuar los
platos a las necesidades de toda la familia. Reforzar las defensas de los más
pequeños, contribuir a regular los índices de colesterol de los mayores, y en
definitiva, aprender a cuidarnos a través de una alimentación sana y
equilibrada.