Los médicos comprobaron que en Alemania durante el pasado Mundial de 2006, se duplicaron los infartos
Durante el pasado Mundial de 2006, médicos alemanes realizaron un estudio y observaron que las incidencias de emergencias cardiacas se triplicaban en hombres y se multiplicaban por 1.8 en mujeres cuando jugaba la selección local.
La investigación, publicada en el British Medical Journal, concluía que "a la vista de este excesivo riesgo, particularmente en hombres con enfermedad cardiovascular, se necesitan urgentemente medidas de prevención".
El fervor por el fútbol que comparten millones de seguidores por todo el mundo, se convierte en un riesgo para la salud, especialmente cuando muchos partidos se concentran en pocos días.
Consejos para prevenir el infarto por un partido de fútbol
Mundial: riesgo concentrado
En el Mundial del 1998, los infartos de miocardio aumentaron un 25% entre los seguidores ingleses cuando Inglaterra perdió contra Argentina en penales, según investigadores de las universidades de Birmingham y Bristol.
Así que la expresión un "partido de infarto" no es sólo una forma de hablar. Médicos argentinos lo comprobaron tras un encuentro entre el Boca Juniors y el River Plate en 2008, según asegura a BBC Mundo el presidente de
"Las manifestaciones de síndromes coronarios agudos, infartos, anginas de pecho y crisis hipertensivas se duplicaron esa noche, es decir, esto es muy importante", explica.
Uno de los mayores problemas, según el cardiólogo, es que "la gente aguanta a terminar de ver el partido porque es más fuerte la pasión que el dolor".
Por eso advierte: "Si le pasa, no espere a que termine el partido, como hace todo el mundo, en estas circunstancias el tiempo es oro, llame al médico de urgencias o vaya al hospital más cercano".
Síntomas de infarto
Los médicos aseguran que el infarto le puede sobrevenir a cualquiera. Sin embargo hay ciertos factores que aumentan el riesgo, explica el cardiólogo de
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"Una persona que sea diabética, o que fume, o sea hipertensa, o tenga colesterol alto, o sea obeso, o lleve una vida sedentaria, y sea hombre y mayor de 50 años", sería más proclive a sufrir un accidente cardiovascular.
Además, según el especialista, la mitad de los pacientes con enfermedades de corazón no saben que las tienen "hasta que aparecen a los 50 o 60 años, pero están ahí".
Por eso asegura que en el Mundial "prevenir es lo lógico, que se tenga un cuidado extremo porque al ver dos o más partidos al día, el riesgo aumenta más".
Mejor en casa que en el bar
El ambiente también "puede ser perjudicial", como explica Iglesias. "En el bar se exacerban los impulsos, uno se siente dentro de la cancha y se crean muchas expectativas. La mejor contingencia son los vínculos familiares, una palabra o una caricia de algún ser querido", asegura.
Francisco Moreno, de la Asociación de Pacientes Coronarios de España (APACOR), recuerda para BBC Mundo el caso de su amigo Lorenzo Peña, que falleció precisamente en un bar durante un partido: "Le gustaba bajar a verlo con más gente. Se levantó a corear ¡Goooool! y en ese momento le dio un infarto y cayó desplomado, y no pudieron hacer nada... nos impresionó mucho".
Los médicos coinciden en que la personalidad apasionada juega un papel fundamental ya que "lo que ocurre es que se estimula el sistema nervioso vegetativo a través de la liberación de adrenalina, que acelera el corazón y contrae las arterias", indica Plaza.
No espere a que termine el partido, como hace todo el mundo, en estas circunstancias el tiempo es oro.
Ricardo Iglesias, presidente de
Por eso, el presidente de
Más información en el Sitio web del British Medical Journal (en inglés), Sociedad Argentina de Cardiología y
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Medición del Estrés Cardiovascular:
Es un Sistema de Check Up Cardiovascular y Análisis del Sistema Nervioso Central, basado en la Variabilidad del Ritmo Cardiaco para establecer parámetros de diagnósticos confiables y seguros. El análisis de la Variabilidad del Ritmo Cardiaco, esta reconocido como una medida no invasiva y muy precisa que refleja la interacción entre cerebro y corazón y la dinámica del sistema nervioso autónomo, que es particularmente sensible a los cambios de estado emocional.