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No sólo hay que proteger la piel...
1. Evita nadar
en playas sin bandera azul o en aguas poco saludables que pueden estar
contaminadas y provocar, entre otras complicaciones, infecciones en el oído.
2. Zambúllete
despacio: en el agua, la presión es mucho más alta que en la superficie, por lo
que debe hacerse de forma lenta y pausada, para evitar la entrada de agua y la
aparición de infecciones.
3. Oídos secos
después de cada baño: La humedad puede ocasionar hongos o infecciones.
4. No uses
bastoncillos o elementos punzantes para retirar la cera: el oído cuenta con un
sistema natural de limpieza que procura que el cerumen vaya saliendo hacia
fuera y se caiga. A veces la cera acumulada absorbe el agua durante el baño,
hinchándose y provocando un tapón. Si ya ha aparecido, acude a un profesional
del cuidado del oído para retirarlo.
5. Usa tapones a
medida para proteger la audición, disminuyen el nivel de humedad provocado por
el contacto con el agua, y por tanto, se reduce el riesgo de padecer otitis.
6. Acude al
especialista si tras el baño, después de secar el oído externo sigue estando
húmedo o se siente picor o escozor y una vez al año para una revisión
rutinaria.
¡Hola! Formamos parte de la plataforma ESCUCHA TUS OIDOS, un portal en Internet especializado en resolver cuestiones sobre higiene de oídos. Nos parecen muy interesantes vuestros contenidos de hoy en SportLife sobre este tema. En los estudios que hemos realizado, nos percatamos que la prevención brilla por su ausencia, y en efecto en verano aumenta el riesgo de padecer estas dolencias. Escuchad, os recomendamos que os paseis por nuestro blog: http://www.elblogdeloido.com, para que podamos interactuar sobre estos temas. Un saludo!!