Entra dentro de las características individuales de cada persona, como tener las piernas más cortas o más largas. Hay corredores de élite que van a 180 pulsaciones
durante todo un maratón y otros que no pasan de las 160, pero los dos son igual de buenos.
Probablemente tú llegues a unas máximas pulsaciones de más de 185 p/m mientras que tus amigos a 170 ya no puedan más. Lo que te recomendamos es que averigües tus máximas pulsaciones con una prueba de esfuerzo o un test máximo para establecer tus zonas de trabajo en función de un porcentaje de ese máximo.
Tú mismo puedes hacerte un test, con un pulsómetro, en una subida que te lleve al menos dos o tres minutos completar.
Empieza rodando a ritmo medio, en llano, diez minutos y ataca la subida ya con las pulsaciones de rodaje. Tienes que ir aumentando la velocidad poco a poco en la subida de forma que acabes a tu máxima velocidad al final de la cuesta.
La cifra que veas al acabar serán tus máximas pulsaciones (FC máx.) o estará muy próxima a serlo.
Los rodajes largos (más de 45 minutos aproximadamente) hazlos a un 70-75% de tu FC máx, los rodajes medios (hasta 45 minutos) a un 75-80%, las series cortas al 90-95% (hasta 800 m) y las largas (1.000 a
3.000 m)
al 80-90%.
Importante: el porcentaje no se calcula tal cual, sino con la fórmula de Karvonen, toma nota.
Averigua tus pulsaciones en reposo, por la mañana antes de levantarte de la cama. Tómatelas varios días y haz la media.
FC de trabajo = [(FC máxima-FC reposo) x porcentaje] + FC de reposo
Ejemplo, tienes 180 de FC máxima y en reposo tienes 60 p/m. Para correr al 70% tienes que ir a:
[(180-50) x 0.70] + 60 = 91 + 60 = 151 pulsaciones/minuto.
Las 10 preguntas del corredor