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Para continuar diseñando nuestro entrenamiento cardiovascular nos toca averiguar los valores cuantitativos del entrenamiento.
El VOLUMEN es el aspecto cuantitativo del entrenamiento y nos da idea de la cantidad de trabajo realizado,
independiente de la velocidad, ritmo, y calidad con que se haya ejecutado éste. Normalmente se mide de las siguientes maneras:
Tiempo: es el parámetro que más se utiliza,
especialmente en fitness, y se expresa como minutos/sesión,
horas/sesión y más práctico, horas/semana. Como orientación, se
suele recomendar un mínimo de 2 horas semanales y un óptimo
de 4 horas semanales de trabajo cardiovascular
Distancia: se utiliza en entrenamientos más
especializados (mayoritariamente por ciclistas y corredores) y se
utiliza como kilómetros/sesión o mejor kilómetros/semana.
En carrera, para personas debutantes se recomienda correr (o
andar) entre 9 y 12 km semanales, mientras que para personas
entrenadas lo ideal es recorrer entre 35 y 40 km semanales.
Para trabajos en bicicleta, en debutantes se recomienda entre 20 y
25 km semanales y 90 y 110 km para entrenados.
Consumo calórico: La mejor forma de trabajo
para objetivos planteados fuera del rendimiento. Es un
aspecto mucho mas flexible y adaptable a cualquier persona,
independientemente del medio de trabajo. Permite que a lo
largo de la semana se realizan varias actividades distintas:
body-combat, spinning, carrera, etc. Tan sólo necesitarás tu
pulsómetro para que te indique las calorías consumidas en
la sesión.
A. Establecer el margen de gasto calórico semanal
Vamos a determinar el gasto calórico semanal mínimo para producir mejoras y el máximo
que no deberíamos sobrepasar en el entrenamiento de una semana. Deberemos tener en
cuenta el peso corporal total, ya que el consumo calórico está directamente relacionado con
éste:
GASTO CALÓRICO UMBRAL = PESO CORPORAL X 15
GASTO CALÓRICO LÍMITE = PESO CORPORAL X 40
B. Establecer el gasto calórico mínimo por sesión recomendado
Es aconsejable realizar un mínimo de carga de entrenamiento en cada sesión para obtener beneficios. Esta es la fórmula para calcularlo:
GASTO CALÓRICO SESIÓN = PESO CORPORAL X 4
Peso corporal (kg) |
G.C. semanal (kcal.) |
G.C. min.sesión (kcal) |
Umbral |
Límite |
40 |
600 |
1600 |
160 |
45 |
675 |
1800 |
180 |
50 |
750 |
2000 |
200 |
55 |
825 |
2200 |
220 |
60 |
900 |
2400 |
240 |
65 |
975 |
2600 |
260 |
70 |
1050 |
2800 |
280 |
75 |
1125 |
3000 |
300 |
80 |
1200 |
3200 |
320 |
85 |
1275 |
3400 |
340 |
90 |
1350 |
3600 |
360 |
95 |
1425 |
3800 |
380 |
100 |
1500 |
4000 |
400 |
105 |
1575 |
1200 |
420 |
110 |
1650 |
4400 |
440 |
115 |
1725 |
4600 |
460 |
120 |
1800 |
4800 |
480 |
Busca tu peso, y ya sabrás cuál es tu gasto calórico
semanal mínimo y máximo recomendado.
Gasto Calórico semanal y G.C. mínimo recomendado
por sesión según el peso corporal.
Domingo Sánchez, 2004.
Primero fuerza
y después cardiovascular
Este orden es la opción que nos ofrece
más ventajas. Para el entrenamiento con
sobrecargas, el organismo obtiene la
energía casi exclusivamente a través de la
degradación de las reservas de glucógeno
muscular. Si realizamos después el
trabajo cardiovascular, las reservas
de glucógeno estarán parcialmente
degradadas y el organismo accederá a
los depósitos de grasa de forma más
rápida para la obtención de energía. Nos
servirá también de trabajo de recuperación
muscular ya que el aumento de flujo
sanguíneo al músculo realiza una función "limpiadora" arrastrando sustancias de
desecho y aportando nutrientes.
Si hiciéramos primero el trabajo
cardiovascular las reservas de glucógeno
se degradarían con el trabajo aeróbico,
sin apenas involucrar a las grasas.
Posteriormente, en el trabajo con
sobrecargas, aparecería la fatiga por
falta de suministro energético, ya que
las contracciones musculares intensas no
pueden realizarse con energía a través de
las grasas.
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