Sube de nivel sin "pasarte de vueltas"
Cada vez que entrenas fuerte estás sometiendo a una
sobrecarga a tus articulaciones,
músculos y sistema cardiovascular, de modo que al acabar tu nivel
físico es inferior al que tenías al empezar (por eso te sientes cansado).
Tu cuerpo al recibir este estrés se prepara para la
siguiente sobrecarga con un crecimiento muscular y adaptaciones neuromusculares
que hacen que los músculos se coordinen mejor entre ellos y sean más
eficientes, además de otra serie de mejoras más complejas. Así la siguiente vez
que entrenes estarás más fuerte y serás más rápido y resistente. Esta capacidad
de adaptación o subida de nivel es la llamada supercompensación.
[1] Si no te recuperas el tiempo suficiente
después de un esfuerzo duro la supercompensación no se produce. Al contrario,
si repites estos esfuerzos sin recuperación podrías llegar a un estado de
fatiga crónica por entrenar con el cuerpo en estado de debilidad, la debilidad
inducida por el propio entrenamiento.
[1] Si dejas pasar demasiado tiempo tu estado de
forma tampoco mejora, ya que los efectos de la supercompensación se han pasado
y has vuelto al nivel inicial.
[1] La clave es aprovechar la mejora de forma de
cada sesión para iniciar la siguiente
en ese momento bueno. Las diferentes cualidades tienen
diferentes tiempos de recuperación ideales a respetar.
Otra cosa que no podemos olvidar es que los cuerpos se adaptan y no necesita la misma recuperación un atleta de elite que un deportista aficionado.